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Las voces de la naturaleza

Las voces de la naturaleza


LAS VOCES DE LA NATURALEZA

Nuestra amada tierra es un planeta viviente. Esta afirmación, que puede parecer trivial, en realidad viene dictada por el hecho de que, donde y cuando empezamos a escucharla y observarla, oímos su voz. El silencio de la noche es realmente rico en sonidos como la profundidad más oculta es rica en sonidos y aunque parezca que no percibimos nada, escuchamos nuestra respiración y el latido de nuestro corazón.

El silencio para el hombre (y quizás también para otros animales) no es concebible porque nuestra vida está hecha de sonidos y como tal el sonido es sinónimo de vida.

Además, el sonido es la base de cualquier idioma. y sin ella no habría música, como si no hubiera colores, no habría pintura.

Si nos concentramos en escuchar los sonidos que nos rodean, por ejemplo cuando caminamos por un sendero de montaña, nos damos cuenta de cuántos sonidos podemos escuchar: el canto de un pájaro, el ladrido de un perro, el murmullo del agua de un río que fluye no muy lejos, las hojas agitadas por el viento ... De hecho, si lo pensamos bien, la naturaleza es la fuente inspiradora de todas las artes, así como las plantas fueron las primeras medicinas para el hombre.

Cada sonido de la naturaleza despierta en nosotros un sentimiento: el rompimiento de las olas en la costa nos da una sensación de paz; el mar tempestuoso batiendo sus olas con fuerza sobre las rocas nos da una sensación de angustia y miedo; caminar sobre una extensión de hojas secas donde los oímos crujir bajo nuestros pies nos da una sensación de melancolía; el alegre canto de un ruiseñor en cambio transmite una sensación de alegría ... Pero incluso la ciudad tiene sus sonidos: el rugido de los motores de los automóviles; el timbre de los teléfonos; el grito de la gente; bocinas de coche ... Y cada uno de estos sonidos sigue asociado a una sensación: ¿tal vez no nos entristecemos cuando escuchamos la sirena de una ambulancia pensando que está adentro y enferma?

Por tanto, cualquier sonido despierta un sentimiento, una emoción en el hombre. Incluso un cuadro, una foto, un poema, una historia, sin embargo, nos traen a la mente las mismas sensaciones: un cuadro donde una playa con palmeras está pintada con un mar azul claro no nos hace sentir el batir de las olas en la costa?

La conclusión que podemos sacar es, por tanto, que cualquier cosa, visual y sonora, despierta emociones que provienen de nuestra vida vivida por tanto, gracias a este mecanismo acústico y visual, podemos vivir y revivir todas las emociones vividas traducidas al lenguaje sonoro.


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